miércoles 29 de julio de 2009

Así como la más potente de las drogas, que engancha fuertemente.

Antes de todo siento la tardanza en volver a escribir un post "decente", pero es que hay cosas que hay que hacerlas bien (también se podría decir que -todo- en esta vida hay que hacerlo bien), y un escrito así, escribir por escribir sin que me signifique nada, sinceramente, no tiene ninguna relevancia.
Es así que creo que ahora he encontrado un hilo del cuál estirar, suficientemente importante, por el que invertir unos minutos de este tiempo...

Igual me equivoco, no acierto en lo que pueda decir, igual hablo de manera demasiado visceral... pero es que me es realmente difícil valorar mi situación desde una perspectiva un poco más ajena y alejada a mí, dado que esta ahora mismo me ocupa el 99% de mis pensamientos (es complicado, pero es así). Tampoco sé (hoy no sé nada) cómo empezar, si con lamentos, con experiencias previas, con alguna comparación o con alguna cita de esas que se ponen para resumir un breve pensamiento en torno a la fuerza de voluntad y el orgullo que debe que tener uno como jugador y como persona, finalmente.

La cuestión es que ahora mismo acabo de venir del médico (sí, es ése sitio que a nadie le gusta visitar)... bueno, vengo más bien del fisioterapeuta.
El fisio parecía un tío sincero, con amplia experiencia y años recorridos a su espalda y sus manos. Lo conozco de apenas tres cuartos de hora, pero creo que me ha convencido en su diagnóstico (y de acuerdo con otro médico del centro) de "descanso", a sus cerca de 50 años.
Durante esta conversación final ha sido escuchar esa palabra y "traumatólogo cirujano" y caerseme la moral al suelo. No explicaré el caso, no quiero aburrir, sólo desahogarme (sí, es de ser un poco egoísta).
¡Cuánto tiempo llevo descansando, de noches enteras pensando en la nueva temporada, en ilusiones renovadas, y truncada ahora por dos rodillas que viven en su mundo!

Y no puedo, la verdad es que no puedo. No puedo imaginarme más tiempo sin poder saltar a la pista, tener esas conversaciones interiores sobre éxito y fracaso, caer rendido al haber de exprimir la mente para encotrar la solución correcta... ¡Y es sólo un juego y este mundo es totalmente amateur!, pero nuestra cancha de lucha es esta, y es aquí donde debemos dejarnos la piel.

La cuestión que me planteo con esto y a la que no acabo de encontrar la respuesta es ¿Por qué tenemos tanta pasión por este juego? ¿Qué es aquello que buscamos en él, o encontramos y que nos hace levantarnos cada día pensando en esto? Es así como la más potente de las drogas, que engancha fuertemente y hasta el fin (y sin hacer apología).

Quizás es que algunos somos demasiado competitivos y queremos demostrar más cosas más allá de nuestra vida diaria; quizás es porque es una vía de salida a los problemas cotidianos o alomejor es que simplemente, todo esto forma parte intrínseca de nuestra rutina...de la manera más humilde y cercana eh, y que de ninguna manera podemos ver o dejar que se oxide más allá de nosotros, olvidando así el placer que produce saber que podemos mejorar en todos los aspectos disfrutando con ello...


Finalmente sólo toca orgullo, trabajo y paciencia...

5 comentarios:

  1. ¿Lo dices de verdad?¿Va en serio, lo de que no podrás jugar? Si es así, me sabría fatal...
    Para mí eres un ejemplo a seguir, tanto como entrenador como jugador. No sé si será por tu experiencia y tus años en este deporte pero verte jugar y ver a tus judadores hace que me sienta bien. Tienes una manera de tratar el baloncesto difícil de encontrar y creo que tienes que aprovecharla al máximo.
    Espero que lo de las rodillas no sea nada del otro mundo.
    ¡Sigue disfrutando del baloncesto!

    ResponderSuprimir
  2. joder con el/la anónimo/a...
    en fin raúl, que espero que estés bien, me encanta este blog, lo sabes.
    aunque no te lo creas... anónimo dice cosas reales... así que... cree en ti ok?
    un besitoo!

    nagoree*

    ResponderSuprimir
  3. Jajajaja!
    Lo intentaré :p De momento ya me ha subido la moral, que es mucho :D

    Aunque eso de "autoconfianza" también hay otra persona que se lo podría aplicar, ¿no? Jeje.

    ¡Gracias guapa!
    ;)

    ResponderSuprimir
  4. ostia maqueda no lo sabía...
    piensa que hay veces donde la fuerza de la moral le puede al físico
    (siempre me podras ver jugar y decirle a la persona de al lado a ese le entrene yo y estabamos en medio entreno opartido i no se enteraba de na el desgraciao)jaja
    el primer anónimo tiene razón en una cosa y esque jugar no te he visto mucho pero entrenar entrenas de una manera muy especial que independientemente de mis compañeros y excompañeros me gustaba mucho, eso si te faltaba dejar tirar despues de un entreno jaja
    ánimos raúl!!!

    Toronjo

    ResponderSuprimir
  5. ves, no sólo yo pienso eso... puto adri, eres un genio!
    raúl, ya sabes que me tienes para lo que sea!
    NO SE SABE LO QUE TIENES HASTA QUE LO PIERDES, ya sabes por lo que va!
    un besiitoo nineet!

    nagoree*

    ResponderSuprimir